Jurista e historiador boliviano, Agustín Iturricha Calancha desarrolló su vida pública entre el derecho, la educación, la investigación histórica y el servicio institucional. Se formó en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, donde obtuvo el título de abogado en 1884, y ejerció posteriormente la docencia.
Su trayectoria educativa estuvo vinculada al Colegio Nacional Junín y a San Francisco Xavier. La documentación universitaria lo identifica como rector en 1907; durante su gestión y su labor académica formó parte de una época de intensa producción intelectual en Sucre. El fondo de folletería que reunió durante su vida se conserva hoy en el Centro Bibliográfico Documental Histórico de esa Universidad.
También participó en la organización de instituciones jurídicas y científicas. En 1901 fue uno de los fundadores de la Academia Jurídica que daría origen al Ilustre Colegio de Abogados de Chuquisaca y ocupó una de sus secretarías. Presidió la Sociedad Antropológica de Sucre y dejó constancia de ese trabajo en una conferencia publicada en 1909 con motivo del centenario del 25 de mayo de 1809.
En el servicio público fue nombrado Ministro de Justicia e Industria el 9 de octubre de 1916. Al final de su vida ejercía como Fiscal General de la República; el decreto que declaró duelo nacional por su fallecimiento destacó los servicios que había prestado al país. Su obra escrita incluyó la compilación comentada de leyes bolivianas y estudios dedicados a la historia nacional.
Esa vocación por organizar, enseñar y preservar memoria ayuda a comprender su lugar en la historia del Taller. Durante la etapa de reactivación, su liderazgo acompañó la recuperación de los trabajos y la consolidación institucional confirmada por la Carta Constitutiva de 1917. Por ello, su biografía no aparece separada de la cronología: constituye el puente humano entre el tiempo de receso, la reapertura y la continuidad posterior.